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jueves, 9 de septiembre de 2010

IV. Nos aplastarán, nos cortarán en pequeños pedazos y nos enviarán al olvido.



“Misa odia los golpes, eso es lo último que misa quiere.”

— Jar Jar Binks,
La Amenaza Fantasma.

 
Coño, mucha gente en verdad odia La Amenaza Fantasma.  Es decir, la odian mucho, con un nivel de ferocidad y bilis normalmente dirigido hacia criminales de guerra Nazi.  Prácticamente todos los componentes del filme que pueden ser atacados han sido atacados.

La Amenaza Fantasma ha sido acusada de tener una mala trama, malos diálogos, malas actuaciones, personajes poco interesantes y molestos, decepcionantes o sobre saturados efectos especiales, una falta general de la calidez humana y capacidad de hacernos sentir bien que era la cualidad principal de la trilogía original y, por supuesto, de tener un muy mal director.  Es que incluso la partitura de John Williams, una cualidad cuya aprobación universal es indiscutible, ha sido calificada de débil.  El único elemento de la película que la mayoría de los críticos admiten con reservas haber disfrutado es  el duelo de sables láser del final, pero aún así se quejan que es demasiado corto.

Aunque yo no apoyo esos sentimientos, creo poder entender las razones básicas del por qué la gente ha sido tan negativa contra la película.  La Amenaza Fantasma es como la cueva del mal que Luke debe confrontar durante su entrenamiento con Yoda en Dagobah: encontraras en ella sólo lo que lleves contigo.  Y muchas personas entraron a la sala de cine con sus armas cargadas y su mente nublada por el lado oscuro.

Si eres un niño, entrarás al cine y verás un mundo grande, lleno de color y de aventura excelente para todas las edades.  Si eres un adulto sin ningún conocimiento previo de Star Wars y una mente abierta, te conseguirás con una entretenida película de acción y aventura, tal vez un poco carente de sustancia y profundidad.  Si entras a la sala con amor hacia Star Wars, conociendo a sus personajes y su historia, además de consciente que éste es el comienzo de un cuento mucho más grande, entonces descubrirás una grandiosa cinta llena de significados escondidos y de simbolismo.

Ahora, si vas lleno de desdén y apatía hacia Star Wars, con la expectativa de que ésta película tiene que ser igual a la Trilogía Original o ignorando que hay mucho de la historia que falta por desarrollar en los siguientes dos episodios, probablemente la encuentres superficial y vacía, con una trama aburrida y con un montón de personajes que no te interesan para nada de principio a fin.  ¿Pero quién tiene la culpa de eso, tú o George Lucas? 

El Dilema de la Precuela
Cualquier secuela de una película exitosa se enfrenta automáticamente a la ardua tarea de ganarse la aceptación de la audiencia.  Las personas se van a quejar si se parece demasiado a la original y se van a quejar si es muy diferente de la original.  Siempre estará la suposición cínica de que la nueva producción se hizo únicamente con la finalidad de obtener dinero fácil a cuesta de su predecesora.  Una secuela parece mucho más sospechosa si ocurre muchos años después de la original, cuando da la impresión que el cineasta se ha quedado sin ideas y sucumbió a la desesperación al hacer una película basada en la que hizo en sus días de gloria.  Y, exceptuando algunas notables excepciones, la verdad es que la mayoría de las secuelas no son muy buenas.

Una precuela se enfrenta a un reto aún mayor para ganarse a la audiencia.  Cuando una película cuenta los eventos que suceden antes de la original, a la gente le cuesta un poco más entender por qué habría de importarles.  Si ya sabes como va a terminar todo ¿para qué molestarse?  Y si la precuela retrocede en el tiempo una cantidad considerable de años, la cinta tendrá muy pocos o ninguno de los personajes o actores de la original, lo cual desconecta a la udiencia más todavía.

Ahora, es bastante difícil hacer una sola precuela en la cual los personajes y los hilos de la historia encajen perfectamente con el cuento que la audiencia ya se sabe.  Imaginen entonces el reto de embarcarse en una trilogía de precuelas durante las cuales la audiencia quedará desorientada en un precario estado de drama-interruptus, ya que todo sólo tendrá sentido cuando se llegue al final de la tercera precuela, a pesar de que la audiencia conoce el desenlace de la historia… no está nada fácil.

Este es el dilema en el que George Lucas se embarcó cuando decidió hacer las precuelas de Star Wars.  Y yo creo firmemente que casi todas las quejas, amargura y furia dirigida hacia La Amenaza Fantasma son producto de ésta situación.  Veamos más de cerca que tan altas eran las expectativas colgando sobre la cabeza de Lucas:

La trilogía clásica de Star Wars es una de las series cinematográficas más exitosa de la historia.  Se le percibe como una historia completa y que no necesita avanzarse más con secuelas.  La idea de una película nueva de Star Wars siempre será recibida con cinismo y expectativas ridículamente altas.

Entre El Retorno Del Jedi y La Amenaza Fantasma  hubo un silencio de 16 años.  Es decir, que aparte de la serie de Indiana Jones, Lucas no ha tenido otro éxito resonante durante ese período de tiempo.  Se le percibía como alguien cuyo momento ya había pasado que volvió cojeando hacia lo único que le generó éxito y dinero porque su capacidad creativa había desaparecido.  Pero la verdad es que mucha gente no sabía o simplemente no le interesaba saber que Lucas tenía las precuelas en mente desde el principio.

El público exigía que la nueva película de Star Wars tenía que parecerse y dar la misma sensación que la Trilogía Original… pero aquí no hay un Luke Skywalker, ni una Princesa Leia... mucho menos un Han Solo,  Chewbacca o Darth Vader (por lo menos no con el traje y la máscara)  los únicos personajes familiares son Obi-Wan Kenobi (pero interpretado por un actor diferente) los androides, yoda, Jabba The Hutt y el taimado caballero que luego se convertirá en El Emperador.  Todos los otros personajes no eran parte del universo conocido y adorado de Star Wars.

El público exigía que la nueva película de Star Wars tenía que ser no solo una gran película de acción, sino la más impresionante experiencia visual del año… ¡no! ¡De todos los tiempos!  El problema está en que con el pasar de los años, el público se había estado acostumbrando a los increíbles efectos especiales de las películas, así que era (y aún es) mucho más difícil de impresionar.  La gran expectativa de acción y efectos también hace que la gente tenga menos paciencia con las escenas de diálogo y de drama, que son vistas como aburridas y fuera de lugar.

El público exigía una gratificación inmediata e historias que se resolvieran fácilmente y sin requerir mucho esfuerzo por parte de ellos.   No tienen la paciencia suficiente como para esperar una o dos películas adicionales para entender la historia completa y no tienen la visión suficiente para analizar cómo la primera de las precuelas encajará en el todo de la Saga.  Si todo fuera revelado y explicado en la primera, no habría suficientes sorpresas en las dos siguientes para mantenerlos interesados.  Pero el público no está interesado en lo que el mañana pueda traer… lo quieren todo ¡Ya! ¡Ya! ¡Ya!

OK, me imagino que muchos críticos estarán de acuerdo con mi teoría acerca de los obstáculos creados por las expectativas puestas sobre las precuelas y los prejuicios hacia su creador… pero entonces dirían: “Ese no es el punto, porque a pesar de todo eso, La Amenaza Fantasma sigue siendo una mala película”  Así que ahora examinaremos las razones por las cuales la gente piensa eso.  No pretendo dar excusas o pedir disculpas en nombre de Lucas… simplemente voy a tratar de explicar por qué el Episodio I es bueno, así que no voy a huir de las acusaciones hechas por los críticos que alegan que la película apesta.

La Trama
Así que, comencemos por la trama, pues.  La historia de La Amenaza Fantasma ha sido considerada estúpida, aburrida e infantil.  Algunos dicen que es simple, otros dicen que es demasiado compleja e indescifrable.  Cualquiera que sea tu forma de pensar al respecto, es definitivamente la historia más compleja y más sutil que se ha presentado en cualquiera de las películas de Star Wars.  La ostentosa trama principal de la cinta es una tapadera para la verdadera historia que ocurre bajo la superficie y los dos personajes más importantes de la misma están presentados como personajes secundarios.

Si hacemos una comparación, las líneas argumentales de la Trilogía Original son bastante lineales y fáciles de resumir: En el Episodio IV, los rebeldes deben recuperar los planos de la Estrella de la Muerte mientras Luke empieza su viaje para convertirse en Jedi y en el proceso la destruye.  En el Episodio V, los rebeldes están huyendo del Imperio y Darth Vader está cazando con vehemencia  a Luke, quien es entrenado por Yoda antes de confrontar a Vader y recibir una noticia impactánte.  En el Episodio VI, la pandilla rescata a han Solo de las garras de Jabba The Hutt, Luke tiene un enfrentamiento final con Vader y El Emperador, salva a su padre del Lado Oscuro y se convierte en Jedi, mientras una segunda Estrella de la Muerte es destruida.

No es igual de fácil resumir la trama de La Amenaza Fantasma, pero lo intentaré lo mejor posible:  Anakin comienza su viaje para convertirse en un Jedi mientras que Darth Sidious (que en realidad es el Senador Palpatine) se convierte en el Canciller Supremo de la República manipulando en secreto unas cuantas cortinas de humo que incluyen un bloqueo comercial y una invasión a un planeta, lo que distrae a todo el mundo para que no noten su plan a gran escala: lograr que los Sith dominen la galaxia y la destrucción de la Orden Jedi.

Particularmente creo que es una trama muy ingeniosa.  Lucas se enfrentaba con el reto de establecer los inicios de Anakin y Palpatine, dos hilos argumentales sin relación alguna en un principio que no están condicionados para ser el motor principal de la acción del Episodio I, ya que sus personajes están en sus primeros pasos en éste punto de la historia.  Así que George construyó toda una trama de invasiones y batallas que entremezcló con el desarrollo de Anakin y Palpatine y que, de hecho, crea una relación indirecta de causa y efecto entre ellos.

Déjenme decirles que ése es un gran logro.  La Amenaza Fantasma cuenta una emocionante historia de acción y aventura y, al mismo tiempo, coloca imperceptiblemente todas las piezas en su lugar para su eventual y dramática conclusión: la creación de Darth Vader y el Imperio.  Muchas personas ni se dan cuenta de cual es la tragedia más grande de la película: la destrucción de La República.  Como dije antes, sucede en el filme, pero fuera de pantalla y hacia el final: La elección de Palpatine como Canciller Supremo.  Ése es el evento realmente importante que ocurre mientras nosotros vemos una pequeña escaramuza en Naboo.  Mucha gente piensa que La Amenaza Fantasma  tiene un final feliz, porque ven a la gente de Naboo celebrando y todas esas caras sonrientes, pero la realidad es otra.  Muchas personas creen que la película tiene una historia infantil y tonta… pero simplemente no estaban prestando atención.

Para un examen más profundo sobre los simbolismos y las complejidades que presenta la trama de éste filme, lea el Episodio III de éste ensayo.

El Dialogo
Ahora, hablemos del llamado “mal oído para el dialogo” de Lucas.  Se que lo que voy a escribir a continuación podrá leerse como excusa barata, pero gente, esto no es Shakespeare, es Star Wars.  Todas, absolutamente TODAS las películas de Star Wars tienen amplios pasajes de diálogos tontos… es parte del paquete y, me parece a mi, parte de su encanto.

Es que coño, la mayoría de los diálogos de Luke durante el Episodio IV son bien tontos, pero así es que nos gustan.  ¿Cómo podría ser mejor la película sin Luke quejándose con su tío Owen sobre ir a la estación Toshi a buscar unos convertidores de poder?  ¿Han tratado de escuchar la tertulia quasi-romántica de Han y Leia en la base Rebelde de Hoth en el Episodio V? "¡Han, lo necesitamos!" "¿Necesitamos?" "Si." "Oh, ¿y lo que necesitas tú?" "¿Lo que necesito yo?" ¡Diossss! ¿Pueden imaginarse a dos adultos diciéndose esas cosas? Pero de igual manera termina siendo una gran escena.  ¿Y que me dicen de las repetitivas e insólitas frases de Vader? "El círculo ahora está completo." "Tus habilidades están completas." "Ahora su fracaso es completo." "Es tu destino." "Si ese es tu destino." "Entonces te encontrarás con tu destino."  Es como si las sociedades en la galaxia de Star Wars hubiesen creado su propio y peculiar patrón de comunicación verbal totalmente diferente al de la Tierra… y es completamente natural para ellos.

Pareciera que ese detalle se ha desvanecido de la memoria del público con el paso de los años.  Supongo que la mayoría de las personas fueron a ver La Amenaza Fantasma esperando escuchar los incisivos discursos de los guiones de David Mamet, Quentin Tarantino o Christopher Nolan, y en su lugar se encontraron con frases como: “Si no logran reparar rápido esos generadores de escudos deflectores, seremos un blanco fácil” y "Las tormentas de arena son muy, muy peligrosas” A mí todo eso me suena a clásico dialogo de Lucas, pero muchos no lo entendieron.

Un crítico en particular comentó que la Trilogía Original tenía un montón de frases memorables que se convirtieron en parte del léxico moderno y de la cultura popular, pero que en La Amenaza Fantasma no hay una sola de esas frases que podrán ser recordadas dentro de 20 años.  Y hay algo de validez en esa observación.  El guión del Episodio I no tiene frases pegajosas como “Que La Fuerza te acompañe” o “Yo soy tu padre” lo que si tiene son una gran cantidad de líneas que, lamentablemente, dependen tanto del contexto de la escena que no funcionan bien solas, por ejemplo: "Nosotros nos encargaremos” e "Iremos por el camino largo" cuando Darth Maul aparece en el hangar de Theed… excelentes líneas en la película, pero no sirven para hacer camisas ni calcomanías.

Pero eso no significa que la película no posea frases célebres.  A continuación les dejo algunas de ellas, que, a mi juicio, podrán con el tiempo ser recordadas, especialmente ahora, que las 6 películas ya completadas:

Rune Haako: "¿Se ha enfrentado alguna vez contra un Caballero Jedi?"
Darth Maul: "Al fin tendremos nuestra venganza"
Queen Amidala: "Espero que usted le devuelva la cordura y la compasión al Senado"
Qui-Gon Jinn: "Aún tienes mucho que aprender, mi joven aprendiz"
Palpatine: "Y en cuanto a Ud, joven Skywalker, seguiremos su carrera con mucho interés"
Anakin Skywalker: "Nadie puede matar a un Jedi"

Las Actuaciones
Mucho de lo que ya he dicho acerca de la tradición de Star Wars con respecto a sus diálogos, también puede decirse de sus actuaciones.  Estas películas requieren de sus actores cierto grado de teatricalidad y estoicismo, y creo que el reparto de La Amenaza Fantasma logró esa tarea admirablemente.  No llega al nivel de lo que estos mismos actores han alcanzado en filmes como La Lista de Schindler, Trainspotting o Pulp Fiction, pero no se suponía que lo hiciera.

Incluso dentro de las limitaciones dramáticas de una película de Star Wars, es posible lograr una buena actuación.  Sir Alec Guinness tiene sus genuinamente soberbios momentos en el Episodio IV (por el que fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto) y Harrison Ford logró sólo y sin ayuda convertir un personaje secundario en el más popular de la Trilogía Original.  Para mí, Liam Neeson hizo un trabajo similar en La Amenaza Fantasma.  Qui-Gon Jinn es un personaje nuevo del que nunca habíamos oído, pero gracias a la actuación de Neeson se nos hace ligeramente familiar y encaja en nuestro subconsciente.   Yo creí completamente que él era un sabio Maestro Jedi capaz de estar en un mano a mano con Yoda.  La presencia de Neeson le otorga un peso dramático necesario a toda la película.  Sus mejores escenas son sus paternales conversaciones con Anakin (si, incluyendo la tan odiada escena de los midi-clorianos)

Ahora hablemos de Jake Lloyd, o como lo conocen algunos Anakin “El Maniquí” Skywalker.  No se imaginan cuantas veces he escuchado decir que su actuación dañó la película más allá de toda reparación…  Veamos, el personaje de Anakin es un niño de 9 o 10 años y Jake actúa como tal.  Es creíble y adorable, además de hablar perfectamente el idioma Huttese.  ¿Qué más esperaba la gente del pobre chico?  Creo que Jake actuó muy bien... me preocupaba que su interpretación pudiera ser extremadamente adorable y dulce, pasando a ser más una de esas actuaciones de “miren que lindo soy” a lo Macauley Culkin, pero en su favor, debo decir que no fue así.  Se veía natural como Anakin y logró que me importara el personaje.  Si quieren ver niños malos actuando, ahí tienen a Kitser y los otros amiguitos de Anakin que se burlan de él y de su vaina de carreras (por Dios, que malos son) comparado con esos enanos sin talento, Jake es Robert De Niro.  ¿Y podría alguien decirme que carajo tiene de malo que un niño grite “Yipeee”?

La otra sorpresa en cuanto a las actuaciones de la película vino de Ian McDiarmid.  Como el Emperador en el Episodio VI era una caricatura maligna y retorcida que reía con malicia cada dos minutos… el tipo de villano que suelo llamar “Malos Ñaca-Ñaca” porque pareciera que te jalaran por un brazo y te dijeran: “Mira, mira que malo soy, muajajajaja”  No es que fuera un mal villano, pero no tenía historia ni profundidad, era bidimensional.  Nunca lo vimos hacer algo que hiciera que lo odiáramos, excepto cuando empezó a freír a Luke con sus rayos al final.  Pero creo que Palpatine se convirtió en un personaje mucho más interesante ahora que hemos podido verlo en sus días de “juventud” gracias a la interpretación de McDiarmid.  Vemos su frialdad como Darth Sidious, si, pero más importante aún es su sonriente, rastrera y pérfida fachada como Senador de Naboo.  Ahora sí que sabemos que clase de desgraciado hijo de perra es Palpatine y Ian debe ser felicitado por lograr mostrar tanta maldad en una interpretación tan sutil y subestimada.

En cuanto a los otros actores principales, incluyendo a Ewan McGregor, Natalie Portman y Samuel L. Jackson, sus actuaciones estuvieron bien pero, en honor a la verdad, nada como para que tiemble la tierra.  Pero eso no es culpa de los actores, es que las circunstancias de la historia no les han dado mucho que hacer aún.  Pero las cosas mejoran en los siguientes episodios… lo que nos lleva directamente a nuestra siguiente categoría…

Los Personajes
En términos de estructura narrativa clásica, los protagonistas y antagonistas deben sufrir algún tipo de cambio entre el inicio y el final de la historia.  Así que es fundamentalmente injusto juzgar el desarrollo de personajes de una historia cuando sólo tienes el primer capítulo para analizar.  Ese hecho tan básico no ha detenido la avalancha de personas que han declarado que los personajes de La Amenaza Fantasma son planos, aburridos y poco desarrollados.  ¡Este es apenas el comienzo!  A Anakin, Amidala, Obi-Wan y la pandilla les espera un conflicto dramático en su futuro (suficiente para dos películas más, de hecho) y les aseguro que allí verán el crecimiento y cambios para bien o para mal, de los personajes.

Con todo y eso, Anakin ya me agrada.  Admito que al principio tenía mis dudas acerca de la idea de comenzar la historia con un Anakin de 9 años.  Temía que su juventud convirtiera esta muy importante película en algo tonto e infantil, y para mucha gente así fue, pero no para mí.  Es más, dudo mucho que la historia hubiese sido igual de efectiva si hubiera comenzado con un Anakin de 14 o 18 años.

Lucas se restringió admirablemente en su caracterización de Anakin.  No dudo que hubiera sido tentador ensombrecer su dulce personalidad con algunos toques siniestros, como por ejemplo, mostrar que le robaba a Watto o que engañaba a su madre.  Cosas como esa tal vez habrían calado en la audiencia, para que señalaran con un dedo la pantalla y dijeran: “¡Ajá! Ahí se ve que ese niño va derechito a ser Darth Vader”  Pero un desgraciado mala gente no era el personaje que Lucas tenía en mente.  También podría haber hecho lo obvio y mostrar a Anakin usando La Fuerza de manera explícita, como levitando cosas o haciendo trucos mentales Jedi de aficionados.  Pero no, George eligió un camino más sutil para pintarnos el retrato de Anakin como un poderoso prodigio cuya habilidad con La Fuerza aún no está desarrollada ni clara, excepto por sus habilidades sobre humanas para pilotear vainas de carreras.

Otra cosa que molestó a los críticos es que muchos de los personajes principales son estoicos y reservados por naturaleza, o están escondiendo sus pasiones detrás de una fría fachada.  Los Jedi son unas personas profundamente calmadas y serias, entrenadas desde muy niños a bloquear las emociones de ira y miedo.  La Reina Amidala dirige su planeta con un aire de real distancia y categoría, lo que le sirve de máscara para ocultar su compasión y vulnerabilidad... con la corte de Theed, los políticos de Coruscant e incluso los Sith cuando están tranquilos, pareciera como si la mayoría de los personajes son unos aburridos que hablan en tonos monótonos cuidadosamente modulados que no tienen sentimientos.  Para algunas personas, eso es igual a ABURRIDO y a PERSONAJES PLANOS.  Pero si los personajes, porque así lo indica la historia, son reprimidos y poco emocionales, ¿eso los convierte automáticamente en MALOS personajes?

También creo que hay mucha gente a la que realmente les molesta que no exista un Han Solo en La Amenaza Fantasma.  Tiene un equivalente a Luke en Anakin, a Leia en Amidala y a Qui-Gon Jinn como equivalente al viejo Ben Kenobi… pero no hay un cínico, arrogante y adorable personaje que diga los chistes y le quite la tensión a los momentos más serios.  Es cierto, la película se habría beneficiado de un personaje así.  A mucha gente también le molestó que el joven Obi-Wan no fuera más parecido al inteligente y sabio Ben Kenobi, y eso hubiera sido divertido, pero no hubiera sido correcto para el personaje.  En el Episodio I, Obi-Wan es sólo un aprendiz Padawan y no es su lugar el mover tapetes y crear problemas.  La gente se queja de que todo lo que hace en la película es decir “Si, maestro” y pararse obedientemente al lado de Qui-Gon… pero ¡ese es su trabajo!  Pero NO es un personaje estático, de hecho, es el personaje que más cambia: Para el final del filme, Obi-Wan perdió a su maestro, fue convertido en Caballero Jedi y se le otorgó la inmensa responsabilidad de entrenar al Elegido como su propio Padawan.  Veremos a un Obi-Wan MUY diferente en el Episodio II

¿Quién más podría haber sido el Han Solo de ésta película?  Pues supongo que la cosa habría sido mucho mejor si Qui-Gon se hubiera tropezado con un sarcástico y cínico Gungan en lugar de uno torpe e inocente.  Creo que Jar Jar Binks habría sido mucho más popular si dijera con sarcasmo sus opiniones acerca de La Fuerza y llamara a Qui-Gon un redomado idiota por apostar su suerte en Anakin.  Eso podría haber sido interesante pero, lo crean o no, me gusta Jar Jar tal y como es.  Lucas trató de hacer algo diferente con él, utilizando el arquetipo mitológico del tonto sabio.  En las leyendas antiguas (como El Rey Lear, por ejemplo) hay un tonto que se les pega a los héroes, se entromete en su camino y molesta a todo el mundo, pero que, con su inocencia y buen corazón proveen al héroe con alguna información o ayuda que salva el día.

Jar Jar Binks es el tonto sabio.  Si, es molesto, MUY molesto.  Pero, y repitan esto después de mí: SE SUPONE QUE ASI DEBE SER.  Si todo el mundo en la película lo amara y pensara que sus locuras eran adorables, habría sido terrible.  Pero dense cuenta: no lo hacen.  A nadie le gusta Jar Jar… es más, su propia gente lo desterró porque era demasiado torpe y fastidioso.  Los críticos acusan a Lucas de crear a Jar Jar únicamente para vender juguetes y agradarle a los niños, ¡pero es que ni siquiera al niño de la película le agrada!  Anakin sólo se molesta en hablar con Jar Jar UNA sola vez, para pedirle que tenga cuidado con los enlaces de energía de su vaina de carreras y se mantiene alejado del Gungan el resto del tiempo.  Sólo Qui-Gon parece ver algún valor en su existencia y sea cual sea, no se lo dice a más nadie.  

Al final, Jar Jar es el responsable por poner en movimiento todo el tercer acto de la película.  Cuando todo parecía perdido, es él quien inspira a Amidala a desprenderse de la inefectiva burocracia de La República y le da el valor para regresar y pelear por su planeta, bajo sus propios términos.  Él es el contacto que facilita la alianza entre los Gungans y los Naboo.  No lleva a sus tropas a la victoria contra el ejército de droides, pero hace su mejor esfuerzo.  Jar Jar el tonto es indispensable para la trama y un buen personaje… Está bien, su forma de hablar es algo molesta, pero nadie es perfecto, coño.

Hay un personaje más que amerita una discusión: Darth Maul. Incluso los detractores de la película admiten que es un villano cool, pero con un solo defecto… que sale muy poco.  También se quejan porque no pelea lo suficiente o no tiene suficientes diálogos y lloran porque no hace nada excepto dejar que Darth Sidiouos le ordene lo que tiene que hacer y muere muy abruptamente, desperdiciando su potencial para futuras películas.
 
Esas quejas me recuerdan a otro personaje de la Trilogía Original.  Lucas necesitaba un caza recompensas que capturara a Han Solo y lo llevara hasta Jabba The Hutt, así que creó a Bobba Fett.  Esa era la misión de Bobba en la historia.  Pero se veía tan cool que todo el mundo quería que jugara un rol más importante y fueron decepcionados cuando fue golpeado, cayo en el pozo de Sarlacc y se mudó al otro barrio.

Darth Maul es el nuevo Boba Fett.  Lucas es extremadamente bueno creando villanos menores que son tan cautivantes y carismáticos que los fans quieren que sean más importantes en la historia de lo que en realidad son.  Darth Sidious necesitaba un aprendiz rudo y cool para revelarse ante los Jedi que terminaría siendo asesinado, lo que dejaría una vacante que más tarde o más temprano llenaría el propio Anakin Skywalker.  Eso es todo lo que Darth Maul tenía que hacer en la historia.  Por muy interesante que el demonio cornudo ese sea, no podemos culpar a Lucas por no hacer más con él que lo que estaba planeado desde el principio.
La crítica hacia Darth Maul que más me irrita es la que dice que no es ni de cerca tan poderoso ni atemorizánte como Darth Vader… ¡Pues claro que no lo es, coño…! ¡Duh!

Entonces, ¿está bien que La Amenaza Fantasma tenga su propio Bobba Fett pero no un Han Solo?  Pues si que lo hay, desde cierto punto de vista.  Podríamos decir que Qui-Gon Jin es el rebelde que desafía el status quo y hace las cosas a su manera.  Qui-Gon es tanto el sabio mentor como el adorable rebelde, juntos en uno solo.  Pero claro, quizás no sea productivo salir a cazar paralelismos forzados entre las viejas y las nuevas películas de Star Wars.  Las precuelas cuentan una historia completamente diferente y, en lo particular, me gusta que sean más las diferencias que las semejanzas.

Los Efectos Especiales
Los espectaculares efectos especiales son una de las cosas buenas de La Amenaza Fantasma, pero también jugaron un rol importante en las críticas en su contra.  El problema más evidente es el público y sus imposibles altas expectativas.  Las películas de Star Wars son primordialmente efectistas y visuales, además la gente está bastante consciente que Lucas esperó años para hacer las precuelas porque quería que la tecnología de efectos especiales alcanzara la altura de su visión.  Así que mucha gente esperaba que el Episodio I demostrara un espectáculo visual que empequeñeciera el trabajo del mismo Dios Todopoderoso.  Y a pesar de que los efectos en realidad son  fantásticos, no iban a poder llegar tan alto, así que era inevitable la decepción.  

Pero un dilema más extraño sobre los efectos especiales es que distraen a la audiencia de la historia.  El público se ha acostumbrado a películas de acción enormes que requieren que desconecten su cerebro para maravillarse con las escenas de riesgo y las explosiones gigantes.  Si ven La Amenaza Fantasma  como una simple montaña rusa de emociones y acción se estarán perdiendo de mucho…  los comerá el aburrimiento y la impaciencia durante las escenas de diálogos y pasarán por alto las sutilezas de la trama si todo lo que esperan es que empiece la pelea de sables láser.  Creo que esa es una de las razones por la que mucha gente piensa que el filme no tiene una buena historia… la historia es absolutamente fantástica, pero están demasiado pendientes de los efectos especiales para prestarle atención.

La queja que más se escucha es que La Amenaza Fantasma se apoya demasiado en los efectos y personajes generados por computadora (CGI) al punto de descuidar la calidez y las emociones humanas.  Eso no es cierto.  No es la película la que está enfrascada con los efectos especiales, es la persona que la está viendo.  Los efectos son lo suficientemente realistas como para que olvides que son creados por una computadora y te concentres en la historia, y sin embargo hay personas que no pueden hacer otra cosa que fijarse en ellos, lo que en consecuencia, los aleja de la experiencia de disfrutar el filme.  Es cierto que el Episodio I está plagado de personajes estoicos y sin emociones visibles, pero es un elemento más que intencionalmente tiene el guión, como expliqué hace un momento, pero de igual forma la gente combina eso con la cantidad abundante de CGI para llegar a la apresurada (e injusta) conclusión de que La Amenaza Fantasma es todo computadoras y nada de corazón… pues les diré que la película tiene bastante alma y corazón, sobre todo en los muy humanos personajes de Anakin, Qui-Gon Jinn y Padme.

Ya que es el elemento más destacado del CGI de la película, debo decir un par de palabras sobre Jar Jar Binks.  El pobre Jar Jar se ha convertido (o lo han convertido) en el chivo expiatorio para todo lo que está “mal” con La Amenaza Fantasma, incluyendo los efectos especiales.  Como ya lo he explicado, se supone que sea un personaje molesto, pero la gente lo relaciona a él con el CGI de la cinta, lo que hace que perciban los efectos especiales como molestos y decepcionantes.  La audiencia no puede concebir que se “gaste” en efectos especiales tan costosos para un personaje que no es “cool”  ¿Lucas invirtió millones en efectos especiales y personajes generados por computadora y lo mejor que pudo lograr fue el idiota de Jar Jar?  Si en cambio el personaje principal en CGI de la cinta hubiese sido un héroe estilo Han Solo, el público hubiera opinado mejor de los efectos, de eso estoy seguro.

El Escritor/Director
Coño. Lo he escuchado y leído un trillón de veces desde que se estrenó La Amenaza Fantasma.  George Lucas apesta.  No tiene talento, ni visión ni habilidad para contar historias.  El Episodio I destruyó Star Wars para siempre y las precuelas son una idea terrible.  Lucas no puede dirigir ni el tráfico y sus guiones son peores aún.  Debería contratar a buenos guionistas y directores para que hicieran por el los otros dos episodios, solo así tendrán la oportunidad de ser películas medianamente decentes y si no quiere, pues debería olvidarse de hacerlas y dejarlo así.  El hombre ha perdido claramente la razón.

Pues bien, no pienso aceptar eso.  Star Wars le pertenece a George Lucas, no sólo en el sentido legal, sino porque él es la única persona que sabe y entiende todo ese universo.  Nadie más puede contar esta historia.  Si quieren saber cómo sería Star Wars sin la intervención directa de Lucas, sólo traten de leer algunas de las novelas o cómics basados en ese universo.  Una porquería.

Es una bendición que el viejo George se comprometiera a escribir y a dirigir las tres precuelas él mismo y con La Amenaza Fantasma (además de con los otros dos episodios, de los que ya habrá oportunidad de hablar) hizo un excelente trabajo.

Aquí concluye el Episodio IV de éste ensayo.  La próxima semana: El Episodio V "Estoy Listo Para Enfrentar Las Pruebas" en el que hablaré, de forma más específica, de las críticas más puntuales que se formulan en contra de éste filme y, en la medida de mis capacidades, trataré de contestarlas.

¡No se lo pierdan!